Cesaral Anti-G

Cesaral Magic
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  • Descripción

Instrucciones en español.

El antigrávico es un gimmick clásico que no debe faltar en el maletín mágico de nadie; en especial de los que hagan magia infantil. Con él podrás realizar el efecto del agua que no cae de una botella puesta boca abajo.

En el año 2003 y para uso personal, César Alonso desarrolló una versión del gimmick antigrávico, y lo empleó personalmente durante un tiempo. Finalmente, 10 años más tarde, ha decidido ponerlo a la venta dado que tiene ventajas importantes respecto al gimmick antiguo y a otras versiones del mercado:

  • EL Cesaral Anti-G es más fino y encaja perfectamente en la boca de la botella. Se agarra mucho más y no se suelta aunque se mueva la botella.
  • La boca del gimmick es cónica. Esto permite introducir el palillo o palillos sin tener que buscar la entrada por tanteo. La búsqueda de la entrada por tanteo reduce mucho la fuerza mágica del efecto.
  • La forma cónica de la entrada del gimmick hace que cuando está puesto no se vea una “tapa plana” desde ciertos ángulos, y lo hace mucho más discreto e invisible.
  • Es más transpartente y más fino.

Te damos una idea de presentación, pero las posibilidades de presentación están limitadas solamente por tu imaginación:

El mago saca a escena tres niños. Le pide a uno de ellos que se ponga al lado suyo, y a los otros dos que se sienten debajo de ellos. Uno se sienta justo a los pies del mago y el otro a los pies del niño que está al lado del mago.

El mago saca dos botellas llenas de agua y le da a elegir al niño que tiene al lado una de ellas. Le pide entonces que haga lo mismo que él. El mago bebe un poco de agua para ver si el niño está atento y hace lo mismo. Entonces empieza lentamente a inclinar la botella hasta que caen unas gotas en la cabeza del niño que tiene debajo. Esto ya empieza a calentar el ambiente…Vuelve a poner la botella vertical y la tapa con la mano (en este momento el mago inserta secretamente el gimmick en su botella). Manteniendo la botella tapada con la mano (y con el gimmick puesto) la empieza a inclinar hasta que queda completamente boca abajo. El mago  se asegura que el niño hace lo mismo. Ahora, y muy lentamente el mago se concentra en el agua y retira la mano que tapa la botella. ¡El agua no cae! El niño intenta hacer lo mismo, incluso con el ánimo del mago, pero el agua se derrama. El mago da un paso más y le muestra lo que tendrá que hacer a continuación, si se concentra bien: coge varios palillos y los va colando uno a uno por la apertura de la botella que está boca abajo. Los palillos al entrar en la botella, suben por la misma creando una sensación muy mágica.

Esta rutina es de las preferidas de los niños. Produce grandes carcajadas y hay mucha participación infantil. Al final de este efecto puedes hacer una rutina tipo trilero con tazas y agua, empleando polvos solidificantes.